Aerealista

Gran sesión logramos al lado de Vania, su energía y amor por volar se notan en cada paso, en cada gesto, en la forma en que se comprometió con la sesión y en cada pose que proponíamos para las fotografías. 

Al abrazar el aro, ella no solo desafía al vacío, sino que lo reclama como su hogar; es ahí, suspendida en la perfecta curva del metal, donde su disciplina se convierte en arte y su libertad, en la fuerza necesaria para demostrar que el cielo es el único límite de su pasión. Ella nació para esta disciplina.

Y yo sigo emocionado por las fotografías de baile y danza, sigo buscando combinar mi forma de sentir la luz y la fotografía con la fuerza y libertad que tiene el baile, sus movimientos que muchas veces no podemos controlar. Es encontrar el momento clave para hacer el disparo y que el movimiento sea el correcto, comunión y ritmo, es lo fundamental.

 Disfrute la sesión, la aprovechamos al máximo y le agradezco a Vania la oportunidad de crear juntos. Me encanta cómo cada día va formando un gran futuro como aerealista, entrenando mucho y dándolo todo. Gran futuro para ella. 

Les dejo el detrás de cámaras y la serie que logramos. Gracias por leer, mirar y. compartir.