«Nueve meses de dulce espera donde el tiempo se detiene, tejiendo en silencio la luz más hermosa que iluminará para siempre nuestras vidas.»
Bienvenidos al blog.
Hoy les comparto una sesión de embarazo que realizamos en mi Casa Estudio. La sesión se la realizamos a Mox, con el maquillaje de Norma Ivette.

El vestuario siempre es fundamental en las sesiones fotográficas, pero se vuelve crucial en las sesiones de embarazo. Nos debe de permitir lucir la pancita de la mamá, al mismo tiempo le debe de permitir lucir radiante, elegante y cómoda. Nosotros contamos con vestuarios para las sesiones de embarazo, pero en esta ocasión Mox también nos propuso vestuarios, lo que nos permitió darle un toque más fashion a la sesión.

El vestuario, la actitud, el maquillaje y la luz, cuando están en un punto alto nos permiten crear momentos llenos de encanto. Suma mucho a lo que hemos creado en otras ocaciones, encontrar ese punto de comunión donde cada uno aporta algo es el mejor lugar para crear.

Los vestuarios siempre son un punto de partida para la sesión, a partir de el se establece el maquillaje y la iluminación. Decidimos los contrastes, los fondos, el esquema y la cantidad de flashes, lo he dicho en otras ocasiones, no planeo nada de las sesiones. Ya que muchas veces la ropa que se ocupa se conoce o se determina en el momento, cómo termina siendo un trabajo en equipo lo seleccionamos con el cliente, Norma propone el maquillaje y la luz es mi parte.

Seguimos haciendo fotografías y disfrutando nuestra profesión. Les comparto el detrás de cámaras y nos vemos la próxima.
Y aquí parte de lo que logramos en la sesión.

