¡Bienvenidos al blog!
Trabajar en exteriores es uno de los pilares fundamentales de mi taller práctico de iluminación. Es el espacio ideal para descubrir cómo la luz natural y el flash se potencian mutuamente y lograr resultados excepcionales. Dominar el equilibrio entre estas dos fuentes de luz es la clave para hacer destacar a tus modelos en cualquier situación.

Hacer fotografía en exteriores eleva la dificultad a otro nivel. Nos enfrentamos a múltiples retos: lidiar con el sol y los cambios climáticos, buscar un entorno que realce al modelo, esquivar el flujo de gente, asegurar la libertad para trabajar sin restricciones, además de medir la luz y proteger el equipo. El verdadero desafío está en la velocidad y la precisión: montar el esquema en segundos y lograr la toma perfecta en pocos minutos.

Esta sesión nos trajo un gran reto: estando en el centro de la Ciudad de México, una tormenta muy fuerte que duró un par de horas nos obligó a resguardarnos a un costado de Bellas Artes. Como profesionales, tenemos que resolver de la mejor manera sin importar a qué nos enfrentemos. Tuvimos que ser creativos para hacer fotos en ese pequeño espacio mientras la ciudad se inundaba.

Entre el poco espacio, la lluvia y las personas que también se refugiaron ahí, logramos sacar grandes ideas con resultados bastante buenos. A pesar de las complicaciones de espacio y aglomeración, conseguimos la mejor fotografía posible desde la cámara; y para esos pequeños detalles que no pudimos evitar, echamos mano de las herramientas de postproducción. Te lo cuento todo en este video.
Tuvimos la fortuna de contar con Franco como modelo para esta sesión. Gracias a su gran actitud y profesionalismo, pudimos capturar imágenes increíbles y profundizar en los temas clave del taller. Conseguir grandes fotografías y asegurar un aprendizaje real es justo lo que busco en cada uno de mis cursos.

Aquí les comparto algunas de las fotografías y el detrás de cámaras. Muchas gracias por leer, ver y compartir. ¡Nos vemos en la próxima!
